Método de trabajo
El principio que subyace en todas las recomendaciones de esta guía es el concepto de prescripción razonada de medicamentos.
La prescripción razonada distingue dos procesos: un primer proceso de selección de medicamentos para un determinado problema de salud, y un segundo proceso encaminado a adecuar esta selección a las características propias de un paciente concreto.
Para el primer proceso de selección, se hace un análisis comparativo de las diferentes alternativas terapéuticas (farmacológicas y no farmacológicas) en relación a los criterios siguientes: eficacia, seguridad, comodidad (propiedades que facilitan o dificultan el cumplimiento) y coste.
En el segundo proceso se adecúa el tratamiento a aquellas circunstancias del paciente que pueden modificar la selección inicial. Por ejemplo, la falta de respuesta al tratamiento inicial, la existencia de alergias medicamentosas o contraindicaciones, o la aparición de otras enfermedades concomitantes.
Por tanto, la prescripción razonada es un proceso extremadamente exigente, laborioso y de carácter analítico en la selección de opciones terapéuticas, al que se debe superponer un razonamiento clínico y flexible de adaptación individualizada de estas opciones.
Véase:
- Presentación
- Prólogo
- Introducción
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